Amante de sueños elejados de la realiad

 

Sueños despiertos en la sombra

DIni

Te Quiero ANA,INES,ELENA, M.P.N.C,D,A,T,D.O,S, PUERTA 28

NANAS DE LA CEBOLLA
Miguel Hernández

La cebolla es escarcha
cerrada y pobre:
escarcha de tus días
y de mis noches.
Hambre y cebolla:
hielo negro y escarcha
grande y redonda.

En la cuna del hambre
mi niño estaba.
Con sangre de cebolla
se amamantaba.
Pero tu sangre,
escarchada de azúcar,
cebolla y hambre.

Una mujer morena,
resuelta en luna,
se derrama hilo a hilo
sobre la cuna.
Ríete, niño,
que te tragas la luna
cuando es preciso.

Alondra de mi casa,
ríete mucho.
Es tu risa en los ojos
la luz del mundo.
Ríete tanto
que en el alma al oírte,
bata el espacio.

Tu risa me hace libre,
me pone alas.
Soledades me quita,
cárcel me arranca.
Boca que vuela,
corazón que en tus labios
relampaguea.

Es tu risa la espada
más victoriosa.
Vencedor de las flores
y las alondras.
Rival del sol.
Porvenir de mis huesos
y de mi amor.

La carne aleteante,
súbito el párpado,
el vivir como nunca
coloreado.
¡Cuánto jilguero
se remonta, aletea,
desde tu cuerpo!

Desperté de ser niño.
Nunca despiertes.
Triste llevo la boca.
Ríete siempre.
Siempre en la cuna,
defendiendo la risa
pluma por pluma.

Ser de vuelo tan alto,
tan extendido,
que tu carne parece
cielo cernido.
¡Si yo pudiera
remontarme al origen
de tu carrera!

Al octavo mes ríes
con cinco azahares.
Con cinco diminutas
ferocidades.
Con cinco dientes
como cinco jazmines
adolescentes.

Frontera de los besos
serán mañana,
cuando en la dentadura
sientas un arma.
Sientas un fuego
correr dientes abajo
buscando el centro.

Vuela niño en la doble
luna del pecho.
Él, triste de cebolla.
Tú, satisfecho.
No te derrumbes.
No sepas lo que pasa
ni lo que ocurre.

Poema Elegía A Ramón Sijé de Miguel Hernandez

(En Orihuela, su pueblo y el mío, se me
ha muerto como el rayo, Ramón Sijé,
a quien tanto quería.)

Yo quiero ser llorando el hortelano
de la tierra que ocupas y estercolas,
compañero del alma tan temprano.

Alimentando lluvias, caracolas,
y órganos mi dolor sin instrumentos,
a las desalentadas amapolas

daré tu corazón por alimento.
Tanto dolor se agrupa en mi costado,
que por doler, me duele hasta el aliento.

Un manotazo duro, un golpe helado,
un hachazo invisible y homicida,
un empujón brutal te ha derribado.

No hay extensión más grande que mi herida,
lloro mi desventura y sus conjuntos
y siento más tu muerte que mi vida.

Ando sobre rastrojos de difuntos,
y sin calor de nadie y sin consuelo voy
de mi corazón a mis asuntos.

Temprano levantó la muerte el vuelo,
temprano madrugó la madrugada,
temprano está rodando por el suelo.

No perdono a la muerte enamorada,
no perdono a la vida desatenta,
no perdono a la tierra ni a la nada.

En mis manos levanto una tormenta
de piedras, rayos y hachas estridentes,
sedienta de catástrofes y hambrienta.

Quiero escarbar la tierra con los dientes,
quiero apartar la tierra parte a parte
a dentelladas secas y calientes.

Quiero mirar la tierra hasta encontrarte
y besarte la noble calavera
y desamordazarte y regresarte.

Volverás a mi huerto y a mi higuera,
por los altos andamios de las flores
pajareará tu alma colmenera

de angelicales ceras y labores.
Volverás al arrullo de las rejas
de los enamorados labradores.

Alegrarás la sombra de mis cejas
y tu sangre se irá a cada lado,
disputando tu novia y las abejas.

Tu corazón, ya terciopelo ajado,
llama a un campo de almendras espumosas,
mi avariciosa voz de enamorado.

A las aladas almas de las rosas
del almendro de nata te requiero,
que tenemos que hablar de muchas cosas,
compañero del alma, compañero.

 

PARA MI AMOR SECRETO

 

Busco una esperanza en el silencio de tus palabras,
quiero sentir el amor en tu silencio callado,
mejor que no sentir nada en tus palabras.

Quisiera tenerte entre mis brazos,
sentir de nuevo el placer
olvidado del amor de juventud.

Cada vez que te veo, llora mi corazón
por no tenerte, no poder abrazarte
ni mucho menos amarte.

Qué será de mi sufrimiento
cuando esté solo,
te recordaré con dolor de madre
en la pérdida de un hijo.

Ése es el dolor que siento, cuando no te tengo;
me calmo al pronunciar tu nombre en alto,
pero siempre sólo,
a diferencia cuando te tengo cerca,
pronuncio tu nombre, pero en silencio.

Me equivoqué en el tiempo,
debí de nacer en otra época,
quizá, en ella, te tendría.

Qué dolor se siente
cuando se ama a la persona
que no pude ser.

Si pudiera cambiar el tiempo,
te llevaría dentro de mi.

 

 

Quizás un día llegue el beso

 

Es detestable esa avaricia espiritual que tienen los que, sabiendo algo,

no procuran la transmisión de esos conocimientos

MIGUEL DE UNAMUNO

 

 

EL PROYECTO MATRIZ

 
SI QUIERES RECORDAD EL PASADO CON DINI
---AQUI
HAY ALGO OCULTO




Algún día cogeré la puerta 28 de salida con destino al lugar que nunca debí salir.
El lugar de Ur, es como un atardecer en otoño en San Petersburgo (donde está mi Amiga Nadiuska) quisiera salir por esa puerta 28, pero hay algo que me retienen aquí, no consigo averiguar el motivo, y es un dolor interno que me para el corazón  algunos instantes.

Quisiera contaros que después de todos los sentimientos que me he quedado en la estancia después de 290 años con vosotros, he aprendido que el ser humano sigue en el nivel 2, pero que a la vez su corazón tiene niveles superiores al 10 que usamos nosotros, por esa razón llegaréis a dicho nivel con el tiempo.


Hoy es uno de esos días que tengo el corazón parado, no corre la sangre por mis venas tengo todo parado menos los pensamientos, un día de lluvia atardece ya en colmenar viejo apenas pasan coches y menos seres, pues sí es un día de esos que me llega cuando mi ojos ven cosas que otros ojos no ven o no quieren ver.


Hoy he estado haciendo de fotógrafo en un centro para discapacitados, he visitado dicho centro con varias personas y algún que otro famoso, he hecho unas seiscientas fotos, todos ellos quería posar con el jugador, y yo encantado de disparar el instante.


He vivido el amor de los de verdad, esas sonrisas que apenas se ven en las calles, esos besos que ya quisieran los enamorados, (se parecen a los de las madres), y después de la sesión de fotos cuando ya todo llego a su calma, me pase por el comedor y estaban comiendo, me senté al lado de una  preciosa niña, (La llamaré Ana) y comenzamos a tener una conversación que mi alma se quebraba.

Hola, cómo te llamas.
-Diego
Yo Ana,
Encantado Ana, eres una niña preciosa, (se puso roja).
Gracias, tú también eres guapo.
Cuántos años tienes
Muchos Ana, muchos,
Yo 25, Tienes novia,

Poesía dedicada a...

 

 


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