El desastre de Chernobyl
extiende su sombra sobre las vidas
de siete millones de personas

EUROPA

 

 


 

 

Lo peor esta aún por llegar
Miles de campesinos han regresado a la zona prohibida
Hace quince años, el 26 de abril de 1986, el reactor número cuatro de la central nuclear de Chernobyl, hizo explosión provocando la mayor catástrofe nuclear de la historia de la humanidad.
El reactor accidentado fue rápidamente cubierto por un escudo, cuyo nombre, "el sarcófago", hace que nadie olvide que es una tumba eterna.

Es ahora cuando empiezan a salir a la luz las verdaderas proporciones de aquella catástrofe.
"La vida en el valle de la muerte" es una perfecta radiografía de la zona de la explosión y de sus habitantes, marcados para el resto de sus vidas por las secuelas del terrible accidente nuclear.

Son personas que viven en un territorio donde el número de casos de cáncer de tiroides infantil es cien veces superior a la media. Hasta el momento, se les ha diagnosticado esta enfermedad a 11.000 niños, pero todos los datos indican que se llegará a los 50.000 casos y los niños que padecen leucemia se cuentan también por miles.

La explosión del reactor fue cien veces más potente que la suma de las dos bombas atómicas lanzadas sobre Hiroshima y Nagasaki en 1945.

Un territorio de más de 50.000 kilómetros cuadrados pertenecientes a Ucrania, Rusia y Bielorrusia resultó gravemente contaminado.

Las ciudades y aldeas que rodeaban la central, fueron evacuadas y se convirtieron en poblaciones fantasma.

Tendrán que pasar varios siglos para que desaparezcan totalmente los niveles de radiactividad.
Hoy muchas de aquellas personas desplazadas han regresado a pesar de la prohibición, sorteando fácilmente unas relajadas medidas de seguridad.

"La vida en el valle de la muerte" muestra cómo cientos de campesinos, acosados por la necesidad, han vuelto a ocupar sus antiguas casas, a sembrar en los campos contaminados patatas para su alimentación y forraje para el ganado.

Una campesina confiesa: "El hogar de uno es como una madre.
Nadie puede reemplazar a tu madre ni a tu hogar.
Así que decidimos volver en secreto". Otra mujer afirma:
"Cuando yo decidí regresar a mi pueblo dije: si veo que hay hormigas, me quedaré.
Y había muchas". La situación sanitaria en el área de influencia de la explosión es dramática.

Ni las familias ni los gobiernos tienen dinero para hacer frente a los costosos tratamientos.
Por ejemplo en Ucrania cada niño enfermo recibe una pensión del gobierno que no alcanza
las mil pesetas mensuales y el tratamiento anual de un niño con leucemia cuesta millón y medio de pesetas.
Por eso estos niños no suelen vivir mucho tiempo.

La madre de una pequeña enferma declara en el documental:
"Hace poco tuve que ir a la farmacia a comprar unos antibióticos muy fuertes.
Se los tienen que inyectar durante diez días.

Me costaron el sueldo de un año".
También ha aumentado el número de niños que nacen con minusvalías y malformaciones
genéticas cuyo origen se remonta a las negras cenizas de Chernobyl.

 

 

 

 

La central nuclear de Chernobil se encuentra situada en Ucrania, a 160 km al noreste de Kiev. La unidad número 4, puesta en funcionamiento en Diciembre de 1983, incluye un reactor de tipo RBMK-1000, de 3200 MW de potencia térmica y 1000 MW de potencia eléctrica.

 

 

"La vida en el valle de la muerte" se emite en DOCUMENTOS TV el miércoles, 25 de abril de 2001, a las 23:00 horas, por La 2 de TVE.

Link

http://www.hementxe.com/felipe/luchemos/ecologia.htm

http://aleph.ac.upc.es/personasenaccion/ecologia.html

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