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DICIEMBRE 2009

Bhopal, India: desde 1984 hasta el 2004
La mayor catástrofe química de la historia continúa

Greenpeace España, diciembre 2004


Durante la noche del 2 al 3 de diciembre de 1984 se produjo un escape de 40 toneladas de gases letales en la fábrica de pesticidas de la Union Carbide Corporation en Bhopal, India, que se puede categorizar como la mayor catástrofe química de la historia. Los gases que se escaparon de uno de los tanques durante las operaciones rutinarias de mantenimiento incluían isocianato de metilo y cianuro de hidrógeno entre otras sustancias tóxicas.

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Dow Chemical, la empresa que aquirió Union Carbide, tiene un amplio historial en productos peligrosos y vertidos contaminantes en EEUU y está acusada de producir agentes del napalm y de hacer experimentos con presos

Eduardo González
Rebelión

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FOTOS

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ENERO 2007

Si por asesinar a 144 personas se le ha condenado y ejecutado

Que se le puede hacer a por ejemplo al de la foto por la siguiente información, o por no dejar juzgar a nuestro amigo Pinoche, (Que Dios le tenga en su……), o por no hacer nada contra nuestro amigo Henry Kissinger (Nobel de la Paz,, para llorar o reír, que se puede esperar de este mundo) y de nuestro otro amigo Ariel Sharon….

Y lo que está pasando en África, en Chechenia….

 

 

 

 

Más de 16.000 iraquíes muertos por violencia en 2006, la mayoría civiles
Un total de 16.273 iraquíes murieron en actos de violencia en el año 2006, lo que supone el mayor número de víctimas registrado desde que comenzó en 2003 la ocupación del país, según cifras del Ministerio del Interior iraquí.Entre las víctimas figuran 14.298 civiles, 1.348 policías y 627 soldados del Ejército iraquí, detalla un comunicado divulgado anoche.Estas cifras son las primeras divulgadas por el Ministerio de Interior desde que se desató la insurgencia en el país, días después de que fuera derrocado el régimen del presidente iraquí Sadam Husein, tras la ocupación de Irak el 20 de marzo de 2003.
Estados Unidos ha empezado el año con más de 3.000 soldados muertos en Irak y más de 140.000 involucrados en el conflicto,
 
 
Año nuevo, con los mismos perros…..

 

 

 

 

 

SEPTIEMBRE 2006
PROYECTO HR 4437 (Buscar en Google)

Si ve que un suceso que destruyó dos edificios en Nueva York y mató a 3.000 personas puede ser aprovechado para colocar a todo un país en tal estado de temor que permite que prácticamente se le quiten todos los derechos civiles, puede sacar su propia conclusión.
un régimen estilo “Gran Hermano”, que en la actualidad se está estableciendo en los Estados Unidos, pero a escala mundial.

1975 Se l icenció en Yale en 1968, y en Harvard
1975-1988: Se dedica al negocio del petróleo
1988 Participa en la campaña con que su padre logra la presidencia
1989 compra el equipo de béisbol The Texas Rangers
1994 es elegido gobernador de Texas
2000 logra la presidencia de EEUU
11-S de 2001 atentados contra las Torres Gemelas
7 de octubre de 2001: invasión de Afganistán
20 de marzo de 2003: comienza la guerra de Irak
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Que Dios nos pille confesados, si en cuatro años ha montado lo que hoy es visible, que nos espera.....

El tiempo nos dirá si vivimos para ello, todo sea que con él llego,,, llegará el Apocalipsis...

 
El Cuarto Reich - EEUU, subasta presidencial
 
El presidente más pequeño de la historia de EE.UU.

Con precisión, el Premio Nobel de Literatura 1998 disecciona el sospechoso camino, pleno de "fraudes y mentiras", que llevó a George Bush a la presidencia de Estados Unidos y lo compara con el republicano caído en desgracia, Richard Nixon.




JOSE SARAMAGO.

La carrera política y empresarial de George Walker Bush, hijo del director de la CIA y, más tarde, presidente número 41 de los Estados Unidos, George Herbert Walker Bush, se encuentra narrada y documentada en no pocas obras que han investigado los sótanos de la política norteamericana, y constituye un ejemplo perfecto y acabado de arribismo sin escrúpulos.

Este artículo, tanto por la brevedad como por la falta de pretensión, debe ser entendido sólo como una mirada estupefacta sobre uno de los más deprimentes espectáculos representados en el escenario donde implacablemente se juega, como si de simples marionetas se tratara, con el destino de millones y millones de seres humanos.

Los avatares y los caminos que acabaron sentando a George Walker Bush en el trono imperial y colonial de la Casa Blanca son en general conocidos, pero creo que puede ser de alguna utilidad en estos días que corren, como un resumido vademécum, la relación de las principales etapas que marcaron la vida y milagros del actual (y fraudulento) presidente de Estados Unidos de América del Norte, George Walker Bush, a quien los amigos, en el tiempo de la juventud (y quién sabe si todavía hoy), llamaban cariñosamente W. Y ya que, según las mejores biografías autorizadas, George Walker, igual que Saulo al caer del caballo en el camino de Damasco, recibió de las alturas la iluminación de la gracia que, en su caso, le hizo dejar el alcohol y arrepentirse de la vida disoluta en que se le estaba perdiendo el alma, me permitiré, tomando como piadoso ejemplo las estaciones del vía crucis cristiano, enumerar algunos pasos de la peculiarísima vía triunfalista que, por ser el hijo mayor de su señor padre, le habría de conducir hasta el ombligo del mundo, más conocido como Despacho Oval.

Helas aquí: la primera estación muestra hasta qué extremo influyó el peso político y empresarial paterno para que George W. fuese admitido y obtuviera fáciles diplomaturas en las universidades de Andover y de Yale; en la segunda estación se explican las maniobras y los artificios de que George W. se sirvió para que lo situaran en el primer lugar de una lista de espera de miles de candidatos a inscribirse en la Guardia Nacional de Tejas y de esa manera tener una excelente razón para no ir a la guerra de Vietnam; en la tercera estación se destapará el engranaje financiero empleado para reflotar las compañías petroleras de George W. cuando estaban al borde de la quiebra; en la cuarta estación se aclara el laberíntico proceso de venta de las acciones de la Harken Energy Corporation; en la quinta estación se describe la operación de adquisición del equipo de béisbol Texas Rangers y cómo la posterior venta de la parte de George W. (pese a ser minoritaria) hizo de él un multimillonario; finalmente, en la sexta y última estación se analizan en pormenor las campañas que, en dos ocasiones, elección y reelección, colocaron al hijo amadísimo de George Herbert Walker Bush al frente del Gobierno del Estado de Tejas, último escalón que le faltaba a W. para que, un día, ojos desafiando ojos, dispuesto para desenfundar el Colt de la pistolera, como en OK Corral, pudiese pronunciar ante la cara de la asombrada estatua de Abraham Lincoln estas palabras que, en su boca, suenan como un insulto: "Yo también soy presidente de los Estados Unidos".

Presidente de los Estados Unidos, sí, pero sólo gracias al fraude, a la mentira, a la manipulación. Peor aún que todo esto, y hablando alto y claro: George Walker Bush llegó a la presidencia de su país por obra de un golpe de Estado perfectamente caracterizado, al que sólo le faltó el habitual retoque militar, aunque no, por cierto, la aquiescente benevolencia del Pentágono. La acción conjunta (y concertada) de cinco jueces de derechas del Tribunal Supremo de los Estados Unidos; del gobernador de Florida, Jeb Bush, hermano del candidato republicano, y de la mayoría abrumadora de los medios de comunicación social norteamericanos, con especial relevancia de los informativos de televisión que, controlados por grandes corporaciones industriales y financieras, difunden la opinión directa del Estado-empresa, tuvo como consecuencia una de las más ignominiosas y descaradas usurpaciones de poder que los tiempos modernos tuvieron la desgracia de testificar. El mundo presenció una exhibición de prestidigitación política que ensombrecerá para siempre las artes manipuladoras de otro presidente norteamericano, Richard Milhous Nixon, aquel que entró en la Historia de los Estados Unidos con el expresivo apodo de Dick Trick, que significa algo así como embustero, farsante, impostor, tramposo (dejo al lector que elija el término que considere más adecuado). Me pregunto cómo y por qué Estados Unidos, un país en todo tan grande, ha tenido, tantas veces, tan pequeños presidentes...

George W. es seguramente el más pequeño de todos. Con su mediocre inteligencia, su ignorancia abisal, su expresión verbal confusa y permanentemente atraída por la irresistible tentación del disparate, este hombre se presenta ante la humanidad con la pose grotesca de un cowboy que ha heredado el mundo y lo confunde con una manada de ganado.

No sabemos lo que realmente piensa, no sabemos siquiera si piensa (en el sentido noble de la palabra), no sabemos si en realidad no será un robot mal diseñado que constantemente confunde y cambia los mensajes que le pusieron dentro.

Pero, honra le sea hecha al menos una vez en la vida, hay en George Walker Bush, presidente de Estados Unidos, un programa que funciona a la perfección: el de la mentira.

El sabe que miente, sabe que nosotros sabemos que está mintiendo, pero, por pertenecer a la tipología de comportamiento del mentiroso compulsivo, seguirá mintiendo aunque tenga delante de los ojos la más desnuda de las verdades, repetirá la mentira incluso después de que la verdad le haya estallado ante su rostro. Mintió para hacer la guerra contra Irak como ya había mentido sobre su pasado turbulento y equívoco, es decir, con la misma desfachatez. La mentira, en George W., viene de muy lejos, la trae en la masa de la sangre. Como mentiroso emérito, él es el corifeo de todos los mentirosos que lo han rodeado, aplaudido y servido como lacayos durante los tres últimos años. Ahora son menos los yes men, pero todavía sueltan sus gorgoritos embaucadores.

No había armas de destrucción masiva en Irak, las que existieron fueron destruidas tras la guerra del Golfo, en 1991. Pero Anthony Tony Blair y José María Aznar, los tenores preferidos de George W., continúan, en su santo nombre, girando al gastado y rayado disco de la amenaza que Sadam Husein representaba para la humanidad...

George Walker Bush expulsó la verdad del mundo para, en su lugar, inaugurar y hacer florecer la edad de la mentira. La sociedad humana actual está impregnada de mentira como de la peor de las contaminaciones morales, y él es uno de los mayores responsables de este estado de cosas. La mentira circula impunemente por todas partes, se ha erigido en una especie de otra verdad. Cuando hace algunos años un primer ministro portugués, cuyo nombre por caridad omito aquí, afirmó que "la política es el arte de no decir la verdad", no podía imaginar que George W. Bush, tiempo después, transformaría la chocante afirmación en una travesura ingenua de político periférico sin conciencia real del valor y del significado de las palabras.

Para George W. la mentira es, simplemente, una de las armas del negocio, y, tal vez la mejor de todas, la mentira como arma, la mentira como vanguardia de los tanques y de los cañones, la mentira sobre las ruinas, sobre los muertos, sobre las pobres y siempre frustradas esperanzas de la humanidad.

No es cierto que el mundo sea hoy más seguro que hace tres años, pero no dudemos de que sería mucho más limpio y tranquilo sin la política imperial y colonial del presidente de Estados Unidos de América, George Walker Bush, y de cuantos, conscientes del fraude que cometían, le abrieron el camino hacia la Casa Blanca. Después de dispararle un tiro a Abraham Lincoln.



(c) José Saramago

Este artículo reproduce en lo esencial lo publicado en el prólogo a "El Nerón del siglo XXI", de Jamer H. Hatfield, libro publicado en España por Editions Toméli-Ediciones Apóstrofe (2004).
 
 
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Hace años -en la década de los 70- se hablaba de la existencia de un Gobierno del mundo en la sombra. Y a continuación siempre se miraba hacia la Comisión Trilateral, una organización -con sede en Washington- de carácter privado formada por unos 300 hombres (las mujeres escasean) del mundo de los negocios y de la política.

El patriarca era -y aún lo sigue siendo a sus 84 años- David Rockefeller, y el nombre de la organización alude a los tres continentes -América, Europa y Asia- de los que proceden sus miembros.

Su ideología era clara como el agua: libremercado, libremercado y libremercado, por este orden.

Bueno. buscar en Google y poner..
Comisión Trilateral

Habre Los Ojos
Estado Corporativo Portada

La violación de los derechos más elementales ha sido una constante este año en la actuación de la Administración Bush, dentro y fuera de EEUU. Aquél sobre quien se extiende la sospecha de terrorista -y no olvidemos la imprecisión que muchas veces caracteriza tal acusación- queda privado de todo derecho: tribunales militares, falta de asistencia jurídica, tortura, detenciones indefinidas, deportaciones, campos de concentración, cuerpos especiales de delatores, etc. Guantánamo quedará grabado en la historia como una vergüenza de la humanidad.

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